FELICIANO CARVALLO

Feliciano Carvallo

         Nace en el poblado de Naiguatá el 11 de noviembre de 1920. Su infancia transcurre en los pueblos del Litoral Central en actividades del campo; asistió a la escuela municipal, donde cursó hasta tercer grado. Su creatividad comenzó a manifestarse al diseñar y fabricar sus propios juguetes. Sobre sus inicios en el arte  Feliciano  decía que Recordaba que  pintaba las paredes y puertas de su casa muy diferentes a las demás, con variedades de colores y figuras decorativas eso llamaba mucho la atención de las personas, y que posteriormente los vecinos le hacían encargos para pintar sus casas en las fiestas decembrinas. Fue en ese tiempo cuando empezó a interesarse por el color y poco a poco la pintura lo fue seduciendo dejando florecer todo ese encanto poético y puro que reflejaba su alma.


La Mujer con el oso, 1946

Conejo Comiendo, 1948

Compartió su gusto por la pintura con Eusebio Pereira, quien pintaba figuras de animales, mientras Carvallo prefería los paisajes, flores y frutas sobre papel, cartulina o cartón piedra, utilizando tintas naturales que preparaba a base de tierra roja, onoto, cayena, ladrillo rojo molido con agua, azulillo y tierras negras. Asimismo, fabricaba máscaras y pintaba tinajones y maracas. Carvallo comenzó pintando las paredes y puertas de su casa; posteriormente pintó las de sus vecinos por encargo. Hacia 1945 conoce a Armando Reverón, quien le enseñó a preparar los soportes de tela y usar el color. Sobre su relación con Reverón decía “Más que un maestro fue un gran amigo para mí, me apoyaba y me estimulaba, razón por la que me recomendó que no abandonara mi estilo, mi modo de pintar, me enseñaba como podía preparar el color y teníamos largas charlas de lo que el había aprendido en sus viajes”.

Naturaleza Muerta, 1949

Niños Perdidos, 1987
Ambos coincidieron en la primera mitad del siglo XX en jornadas en las que Carvallo ayudaba a Reverón a construir su Castillete y algunos sábados completaba su tela, en silencio, cerca de los rituales del maestro de Macuto. La diferencia entre estos dos artistas no fue obstáculo para que Reverón tuviese una sensible comprensión de la calidad expresiva de Carvallo arraigado temáticamente a su entorno físico y a sus vivencias particulares. Su otro gran amigo además de Reverón fue el también reconocido maestro Alirio Orama, quien fue su gran apoyo a lo largo de su trayectoria artística. Precisamente fue Alirio Orama junto a Maria Luisa Gómez Mena fueron quienes impulsaron el reconocimiento general del arte de Carvallo.



Jirafa, 1990
 En 1948 realizó su primera exposición individual en el recibo de su casa, con un catálogo escrito a lápiz por el propio artista. Entre las obras expuestas figuraban Obra muerta con distinta clase de frutas y La mujer y los loros me muerden. Ese año la revista Élite (12 de junio) publicó un reportaje realizado por Víctor Alberto Grillet, donde se daba a conocer la existencia de este nuevo artista; otro artículo, firmado por Rafael Delgado apareció en El Nacional (17 de noviembre). Así se anunciaba por primera vez la existencia de un artista "ingenuo" en Venezuela. De esa época es su obra El oso (esmalte industrial, colección GAN). En 1949 participa en el Taller Libre de Arte de Caracas, donde realiza una exposición de 30 cuadros y 5 máscaras, el 27 de marzo. A partir de 1950 trabaja fundamentalmente con óleo y esmaltes industriales; las figuras se hacen más pequeñas, conformando multitudes, y los temas son las manifestaciones de la vida popular tradicional. En 1952 participa por primera vez en el XIII Salón Oficial y, en 1954, expone sus obras en Nueva York. En 1955 forma parte, con Víctor Millán, de la V Exposición de Artistas del Taller Libre de Arte, y el crítico Gastón Diehl le organiza una individual en el Centro Venezolano Francés de Caracas. 

Marina Mirona, 1992

Mascara, 1997

En 1957 tumban el barrio Las Pailas de Maiquetía (Edo. Vargas): arrasan su vivienda y pierde todas sus pertenencias, incluyendo pinturas y máscaras realizadas para una exposición en el extranjero. Se muda a Tarma, donde conoce a Urbana Sandoval, con quien se casa posteriormente. En 1958 expone 14 obras en la Galería Arte Visual de La Habana, entre ellas cazadores, fiestas y procesiones; al año siguiente firma un contrato de exclusividad con la Galería de Arte Moderno en Caracas y en 1960 la compañía Shell de Venezuela publica su almanaque anual con obras suyas y de Luis Guevara Moreno. En 1965 recibe una mención honorífica en el XXVI Salón Oficial con Selva negra y el Premio Antonio Edmundo Monsanto del XXIII Salón Arturo Michelena con Palo encebao.


El artista plasmando su obra

Pero  en  1966 hubo un acontecimiento que marcó para siempre su vida como artista plástico, el Premio Nacional de Pintura. El indica que jamás olvidó ese momento como otros especiales en su transitar por la vida, y por el que siente agradecimiento, fue un año de grandes satisfacciones. Participó con una obra titulada "Verano Templado" con la que obtuvo el Premio Nacional; luego se enteró de que el maestro Cruz Díez y el estuvieron postulados en la misma mención.

Feliciano Carvallo en su taller con el pintor de Maracay

Segunda Selva Azul, 1965
Esa inesperada concesión del Premio Nacional a Carvallo, insólita en aquélla época, implicaba de algún modo, un reconocimiento nacional a los méritos del arte popular venezolano, que comenzaba a obtener, en esos años, una buena acogida pública, reforzada de pronto por la sorprendente revelación del genio pictórico de Bárbaro Rivas. Mucho más si se considera que lo más avanzado del arte experimental de vanguardia, representado por la obra cinética de Carlos Cruz Diez, durante varias horas de discusión polarizada le estuvo disputando el premio a la de Feliciano. También recibío es mismo año el Premio Armando Reverón, con Segunda selva azul 2 (colección GAN). el  Segundo Premio del Concurso Goodyear Internacional Art Gallery of Akron en Ohio (USA), expuso en la Galería Villand et Galanis de París

Carvallo en un momento de descaso con el pintor de maracay

Sin título y fecha
En 1967 expone con Bárbaro Rivas en “Primitivos actuales de América” organizada por el Instituto de Cultura Hispánica en el Museo de Arte Moderno de Madrid, y, en 1973, en “Pintura ingenua latinoamericana” (Sala Mendoza). En 1977, la Casa de la Cultura de Güigüe (Edo. Carabobo) le rinde homenaje y se crea el Premio de Dibujo Feliciano Carvallo; igualmente, en 1980, el Núcleo del Litoral de la USB (Naiguatá, Edo. Vargas) y las autoridades del entonces departamento Vargas organizan una exposición en honor a sus 60 años, homenaje que también le rinde Fundarte. En 1986 participa en la colectiva de serigrafías de 23 pintores venezolanos en la Galería De Armas (Miami, Florida, Estados Unidos), y en 1990, el Museo de Petare organiza una exposición con motivo de sus 70 años y un reconocimiento por su trayectoria artística. 

Selva Blanca con Tigres,  2008

Selva Blanca con Venao
Francisco Da Antonio ha señalado tres etapas en su producción: una primera, desde sus inicios como pintor hasta cerca de 1950, cuando empleó colores diluibles al agua y un dibujo de trazo nervioso. Posteriormente inicia una serie de cuadros de temas folclóricos que se prolonga hasta 1960, realizados con colores cálidos, en óleo y esmaltes industriales; en esta etapa las figuras han sido minimizadas hasta el esquematismo en espacios teatrales que violan las convenciones de la perspectiva. Finalmente, la etapa de las selvas, ejecutadas con tonalidades oscuras pero brillantes, siguiendo un esquema de fondos planos y monocromos sobre los cuales ordena, decorativamente, las formas a manera de serpentinas coloridas.

Sin título, 1981

La Mujer de la Patilla, 2003
 Sus visiones ingenuas y sencillas de fiesta de pueblos, episodios del folklore, pintados con un colorido refinado y armonías contrastadas, sin basarse nunca en la observación de la realidad, Carvallo añadió su poder de invocación de mitos y fábulas de encanto poético que reflejan un mundo afro-americano que le viene a su memoria por vía ancestral. La técnica de Carvallo es de una rara minuciosidad en la representación de escenas con imágenes nítidas de efectos decorativos. Sus cuadros se fundan en la narración de una anécdota. El relataba que su inspiración era la naturaleza y que le emocionaba contemplar la cosecha de mangos, por sus brillantes colores, el amarillo y el rojo encendido. Y que desde entonces siempre he tenido la vegetación, el campo y los animales muy presentes como una fuente de inspiración para sus pinturas. E igualmente le  pasaba con las peleas de gallos, los tambores y otros elementos populares que se convirtieron en fuerzas creativas de su obra, asimismo las tradiciones de su pueblo como las fiestas populares relacionadas con el ritual católico de las procesiones.
  
Selva Roja, 2000
 Carvallo contribuyó así con su obra a enriquecer el panorama de la pintura popular que sigue teniendo en él a uno de los artistas Venezolanos más representativos.
A las nuevas generaciones de  artistas les recomendaba  “que sean constantes en su trabajo y que busquen con afán un estilo propio, jamás copien, los verdaderos artistas son siempre diferentes”

El Maestro Carvallo en su avanzada edad

Bodegón, Frutas y demás hierbas 

              En la mañana del 28 de marzo del 2012, fallece en Catia La Mar a sus 91 años este magno e insigne pintor contemporáneo varguense.

            Las Obras de Feliciano Carvallo se pueden encontrar principalmente en diversas colecciones privadas, así como en la Embajada de Venezuela de Brasilia (Brasil), la Casa Presidencial La Casona (Caracas), el Museo Primitivo de Washington (USA), y el Museo de Arte Moderno Nueva York, en la Galería de Arte Nacional (Caracas), Museo Arturo Michelena (aracas), CELARG (Caracas), entre otros.

El Tren de la Montaña, 1991


RECONOCIMIENTOS Y PRINCIPALES EXPOSICIONES
El maestro Carvallo ha recibido innumerables premios entre los más importantes del país.
1948; Se organiza la primera exposición individual en su casa de Naiguatá, Edo. Vargas.
1954, expone sus obras en Nueva York, Estados Unidos.
1957, IV Bienal del Museo de Arte Moderno, Sao Paulo (Brasil)
1958, Galería Visual, La Habana Cuba.
1965, Mención Honorífica, Salón Oficial y premio Antonio Edmundo Monsanto del XXIII Salón Arturo Michelena, Valencia Edo. Carabobo.
1966, Recibe el premio Nacional de Pintura.
1966; Premio Armando Reverón, Caracas.
1966 Galería Villand et Galanis, Paris.
1966, Segundo Premio del Concurso Goodyear Internacional Art Gallery of Akron, Ohio (USA)
1967, Expone con el maestro Bárbaro Rivas (Museo de Arte Moderno, Madrid)
1967, Exposición de Oleos y Máscaras, Galería de Arte Moderno, Caracas
1975, Pintores Venezolanos, Casa de las Américas, La Habana (Cuba)
1980, Venezuela Art Today, Boston 300 Years, Boston (USA)
1986, Muestra de Serigrafías Venezolanas, Galería de Armas, Miami (USA)
1990, Feliciano Carvallo de Naiguatá, Museo de Petare, Caracas.

2008, Galería Arte Ascaso, Caracas. 


Charca, 1988
Selva

Sin Título y fecha
Firma de Feliciano Carvallo


Artículo editado por: Whylmhar Daboín
Asesor de contenido: Abílio De Oliveira

1 comentario:

  1. Yo repito lo que dijo alguna vez el maestro Alirio Oramas......" Feliciano Carvallo, el pintor número uno del Arte Primitivo."

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